El verano es sinónimo de viajes, escapadas y largos desplazamientos por carretera. Pero también es la época del año en la que se disparan las incidencias y la asistencia en carretera: averías por sobrecalentamiento, pinchazos, problemas con la batería… Y es justo en ese momento, bajo el sol y a la espera de ayuda, cuando la experiencia del usuario marca la diferencia.